Consideró que el debate sobre la seguridad en las carreteras en México corre el riesgo de centrarse únicamente en el peso de los vehículos, desatendiendo elementos como la capacitación de los operadores, la modernización del parque vehicular y la implementación de nuevos instrumentos tecnológicos para incrementar la seguridad en la conducción de este tipo de vehículos.
Durante su presentación comentó algunos de los mitos que se han construido en torno a los vehículos de doble remolque, sobre los que consideró, es importante definir todos los elementos que han llevado a otros países y particularmente en México, a fomentar su uso.
Señaló que resulta necesario identificar las ventajas y desventajas de cada tipo de vehículo usado para el transporte de carga, a fin de concluir qué es lo que más le conviene al país. Para lograrlo, se deben evaluar los 4 elementos clave para el transporte: la seguridad, la protección al medio ambiente, el cuidado de la infraestructura y la productividad.
El directivo de la ANTP, señaló que tan sólo para el tema de medio ambiente, se deben considerar factores como el consumo de combustible, las emisiones al ambiente y el gasto por subsidios a los energéticos, y “cualquier decisión que se tome sobre el uso de un tipo de vehículo, tendrá repercusiones sobre todo el sector y para toda la sociedad”, agregó.
El tema de seguridad es el número uno en la agenda y así de debe mantener, comentó. Pero es importante que se consideren los elementos, que de acuerdo a la experiencia y las cifras oficiales, están vinculadas en mayor grado como causas de accidentes y en ese orden hay que generar las propuestas que las atiendan de forma integral.
Es fundamental incluir en la discusión el uso de nuevos instrumentos tecnológicos que permitan realizar una conducción más segura en todos los vehículos que son usados para el transporte de carga o pasajeros, asegurando con esto, que nadie quede fuera de la regulación de la norma.