Los resultados después de impuestos de octubre a diciembre del año pasado cedieron a cerca de 1,100 millones de euros (1,240 millones de dólares).
Mientras que la facturación trepó un 3 por ciento a 17,400 millones de euros, la cartera de pedidos se redujo en un 13 por ciento a unos 18,000 millones de euros. La empresa atribuyó el retroceso entre otros factores a los cambios de los tipos de interés y las oscilaciones en instrumentos financieros.
El presidente ejecutivo, Joe Kaeser, reportó en la junta de accionistas que persisten los problemas en las áreas de negocio de generación de energía y técnica médica y anunció cambios en las directivas de estas divisiones.
La división de generación de energía y turbinas de gas "necesita un plan mucho más integral para recuperar los márgenes de ganancia de antaño", dijo Kaeser.
Uno de los mayores quebraderos de cabeza para Siemens constituye la compra por al menos 7,600 millones de euros del fabricante de compresores, turbinas y motores para la industria petrolífera y de gas Dresser-Rand, de Estados Unidos, que sufre los efectos del derrumbe de los precios del crudo.
Las acciones de Siemens registraron en el transcurso de la mañana fuertes pérdidas y contribuyeron a frenar el vertiginoso ascenso registrado por el índice bursátil Dax desde el anuncio de las nuevas medidas de estímulo del Banco Central Europeo.
Siemens presentó un panorama muy dispar de resultados de sus divisiones. Mientras que las áreas de fábrica digital, gestión de energía y movilidad mejoraron frente al año anterior, las divisiones de generación de electricidad, turbinas de gas y técnica médica reportaron cifras menores a las de un año antes.
Los responsables de técnica médica y energía y gas, Hermann Requardt y Roland Fischer, respectivamente, fueron separados de sus funciones.
El máximo responsable de la empresa ratificó el objetivo de aumentar los beneficios en un 15 por ciento, para lo cual cuenta con los ingresos de cerca de 3,000 millones de euros de la venta de las divisiones de aparatos de uso doméstico y audífonos.
Kaeser no descartó la supresión de puestos de trabajo en el marco del plan radical de reestructuración que puso en marcha para recortar 1,000 millones de euros de gastos y anunció reuniones con el comité de empresa para el 4 y 5 de febrero.
"Si se ven afectados puestos de trabajo, algo que probablemente será así, hablaremos primero con los representantes del comité y posteriormente con los empleados", señaló. Desde hace meses que se especula que serán suprimidos miles de puestos.