"Nuestro concepto de reestructuración 'Vision 2020' tiene por objetivo encaminar a la compañía por la senda del crecimiento sostenido y cerrar la brecha de rentabilidad que nos separa de nuestros competidores", alegó el presidente ejecutivo de Siemens, Joe Kaeser.
Siemens no facilitó detalles sobre las regiones o plantas que se verán afectadas, pero trascendió que los recortes se producirán especialmente en la administración.
El programa más amplio de saneamiento llevado a cabo en los últimos 25 años también prevé la reducción del número de departamentos de 16 a nueve. El área de técnica médica será independiente, mientras que se venderá el sector de audífonos y el de fabricación de aparatos domésticos.
Siemens registró en el primer trimestre del ejercicio 2015 una caída de beneficios del 25 por ciento debido, entre otros factores, al desplome de los precios del petróleo y el gas. La división de energía, una de las más golpeadas junto con la de equipamiento médico, anunció anteriormente el recorte de unos 1,200 puestos.
La máxima responsable de recursos humanos de Siemens, Janina Kugel, indició que la directiva entablará en breve reuniones con los representantes de la plantilla y que espera evitar despidos.
El sindicato metalúrgico IG Metall criticó la supresión de puestos. "No nos oponemos a que se reduzca la burocracia superflua o que se simplifiquen procesos complejos. Pero rechazamos de plano que la reestructuración, como en tantos otros casos, traiga aparejada la reducción de la plantilla", dijo el dirigente Jürgen Wechsler.
La empresa con sede en Múnich aspira a destinar los ahorros a mejorar la capacidad innovadora y la productividad, y fomentar el crecmiento.