En un comentario especial sobre el pacto formalizado el pasado 27 de agosto, el economista en jefe de BBVA Research para México, Carlos Serrano, dijo que las nuevas reglas y cláusulas garantizan oportunidades para ambos países.
"No se afectará a las cadenas de valor, la inversión y tampoco al intercambio comercial que se realice a partir de ahora entre las dos naciones", dijo Serrano.
"Este resultado acota la incertidumbre y es un buen desenlace de la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN)", agregó.
Entre las nuevas reglas del acuerdo, Serrano se refirió al aumento en el rubro de contenido regional que debe tener un vehículo para garantizar el libre comercio, el cual pasó al 75 por ciento desde el 62.5 por ciento.
Estados Unidos y México también acordaron que un 70 por ciento del acero y aluminio de un automóvil debe provenir de Norteamérica, además de que entre el 40 y 45 por ciento del contenido del auto debe ser producido por trabajadores que ganan al menos 16 dólares la hora.
"México seguirá siendo competitivo en la producción y exportación de vehículos", detalló Serrano.
"Estas reglas no implican cambios estructurales en el sector", agregó.
Serrano dijo que otro de los puntos positivos se refiere a una carta paralela que garantiza un cupo de exportación de unidades de vehículos ligeros exento del posible arancel de 25 por ciento, que Estados Unidos podría imponer por seguridad nacional o por una eventual salida de la Organización Mundial de Comercio (OMC).
De aplicarse el gravamen, el cupo sería de 2.4 millones de unidades de las exportaciones mexicanas de automóviles, un nivel que representa actualmente alrededor de un 40 por ciento de los envíos totales y que alcanzaría completamente hasta el 2022.
El acuerdo bilateral entre Estados Unidos y México todavía está sujeto a revisión por parte del equipo técnico de Canadá, con miras a completar la modernización del TLCAN, que los tres socios iniciaron en agosto del año pasado.
La ministra de Asuntos Externos de Canadá, Chrystia Freeland, se reunió este miércoles con el representante comercial de Estados Unidos, Robert Lighthizer, en la cuarta ronda de encuentros en Washington, en los que todavía prevalecen algunos desacuerdos.
Los tres países están modernizando el TLCAN a petición del presidente Donald Trump, quien ha calificado al acuerdo como el peor pacto firmado por su país e incluso amenazó varias ocasiones con abandonarlo.
La región del TLCAN, vigente desde 1994, es la zona de libre comercio más extensa a nivel global, con casi cinco veces el tamaño de la Unión Europea.
Fuente: Xinhua