Como parte de su esfuerzo por cumplir el Desafío Cero Emisiones de CO2 en sus plantas de producción, que se enmarca en el Desafío Medioambiental Toyota 2050 —Toyota Environmental Challenge 2050—, Toyota ha estado desarrollando e implantando tecnologías de producción con bajas emisiones y llevando a cabo actividades periódicas de kaizen (mejora continua). Además de esas iniciativas, también está aprovechando las energías renovables y el hidrógeno en sus plantas, y este despliegue de carretillas elevadoras de pila de combustible forma parte de esa estrategia.
Para alcanzar el Desafío Cero Emisiones de CO2 en sus fábricas, Toyota tiene previsto seguir sustituyendo las carretillas elevadoras convencionales por otras que funcionan con hidrógeno, alcanzando un total de entre 170 y 180 unidades en la planta de Motomachi hacia 2020. Además, el despliegue y uso de este tipo de carretillas se promoverá también en otras plantas de producción.
En esta ocasión, las 20 carretillas de pila de combustible se han introducido aprovechando una iniciativa conjunta encabezada por el Ministerio de Medio Ambiente y el Ministerio de Economía, Comercio e Industria de Japón, en aras de promover el uso de vehículos industriales de pila de combustible de cara a la consecución de una sociedad basada en el hidrógeno.
Las carretillas elevadoras de pila de combustible utilizan hidrógeno para generar electricidad, y presentan un excelente rendimiento medioambiental, ya que no emiten CO2 ni sustancias de posible riesgo durante su funcionamiento. También resultan muy prácticas porque pueden repostarse en unos tres minutos. Además, y gracias a su capacidad de suministrar electricidad, este tipo de carretillas que funcionan con hidrógeno pueden hacer las veces de fuente de alimentación en caso de emergencia.